El Hospital Memorial Publio Cordón realiza con éxito su primer cierre percutáneo de la orejuela izquierda

El procedimiento, realizado por el Dr. Felipe Hernández, responsable de la Unidad de Hemodinámica y Cardiología Intervencionista, ofrece una alternativa mínimamente invasiva para reducir el riesgo de ictus en determinados pacientes con fibrilación auricular.
El Hospital Memorial Publio Cordón ha realizado con éxito su primer cierre percutáneo de la orejuela izquierda, una intervención de alta especialización llevada a cabo por el Dr. Felipe Hernández, responsable de la Unidad de Hemodinámica y Cardiología Intervencionista del centro.
El procedimiento se desarrolló en el quirófano híbrido del hospital, un espacio dotado con tecnología de imagen avanzada que combina las capacidades de una sala de intervencionismo con las condiciones y recursos propios de un quirófano. Este entorno permite realizar procedimientos cardiovasculares complejos con un elevado nivel de precisión y control durante todas las fases de la intervención.
La realización de este primer cierre amplía las opciones terapéuticas disponibles en el Hospital Memorial Publio Cordón para determinados pacientes con fibrilación auricular y riesgo de sufrir un ictus, especialmente cuando el tratamiento anticoagulante prolongado presenta limitaciones o comporta un riesgo elevado de hemorragia.
“La fibrilación auricular puede favorecer la formación de coágulos en el interior del corazón. En una proporción muy importante de los casos, estos trombos se originan en la orejuela izquierda y pueden desplazarse hasta el cerebro, provocando un ictus”, explica el Dr. Felipe Hernández.
La orejuela izquierda es una pequeña cavidad situada en la aurícula izquierda del corazón. Cuando existe fibrilación auricular, la alteración del ritmo cardiaco puede favorecer el estancamiento de la sangre en esta estructura y, como consecuencia, la formación de trombos.
Aunque la anticoagulación constituye la principal estrategia para reducir este riesgo, algunos pacientes presentan antecedentes de hemorragia, contraindicaciones, intolerancia al tratamiento u otras circunstancias clínicas que dificultan mantenerlo de forma prolongada.
En estos casos, y siempre tras una valoración individualizada, el cierre percutáneo de la orejuela izquierda puede ofrecer una alternativa para reducir el riesgo de que un trombo alcance la circulación cerebral.
Una intervención mínimamente invasiva guiada por imagen
El cierre de la orejuela se realiza sin necesidad de cirugía cardiaca abierta. A través de una pequeña punción en la vena femoral, generalmente en la zona de la ingle, se introduce un sistema de catéteres que se conduce hasta el corazón.
Una vez alcanzada la aurícula izquierda, el especialista implanta un dispositivo diseñado para sellar la entrada de la orejuela y excluirla de la circulación sanguínea. De este modo, se evita que los posibles trombos formados en su interior puedan pasar al torrente circulatorio.
Durante la intervención, los sistemas de imagen permiten visualizar la anatomía cardiaca, guiar el avance de los catéteres y comprobar la posición y estabilidad del dispositivo antes de su liberación definitiva.
“El éxito del procedimiento depende de una planificación rigurosa y de una gran precisión técnica. Disponer de imagen avanzada en tiempo real nos permite estudiar la anatomía de la orejuela, seleccionar adecuadamente el dispositivo y verificar que su implantación sea correcta”, señala el Dr. Hernández.
El quirófano híbrido desempeña un papel especialmente relevante en este tipo de intervenciones, al integrar en un mismo espacio tecnología de alta precisión y todos los recursos necesarios para responder ante las distintas necesidades que puedan surgir durante el procedimiento.
“Trabajar en un entorno de estas características aporta un elevado nivel de control y seguridad. La tecnología nos permite tomar decisiones durante la intervención con información muy precisa, pero siempre debe estar acompañada de experiencia, criterio clínico y una adecuada selección del paciente”, añade el especialista.
Una alternativa para pacientes cuidadosamente seleccionados
El cierre percutáneo de la orejuela izquierda no sustituye de forma general al tratamiento anticoagulante ni está indicado para todas las personas con fibrilación auricular.
La decisión requiere analizar el riesgo de ictus, los antecedentes hemorrágicos, la anatomía cardiaca y la situación clínica global de cada paciente. También exige una planificación coordinada entre los especialistas implicados y un seguimiento posterior para comprobar la correcta integración del dispositivo.
“La clave está en individualizar la indicación. Esta técnica nos permite ofrecer una respuesta a pacientes en los que debemos equilibrar un riesgo importante de ictus con las dificultades o complicaciones asociadas al tratamiento anticoagulante”, afirma el responsable de la Unidad de Hemodinámica y Cardiología Intervencionista.
Al tratarse de una intervención percutánea, no requiere abrir el tórax y reduce la agresión quirúrgica. Cuando la evolución es favorable, puede facilitar una recuperación más rápida y una estancia hospitalaria más breve.
La realización con éxito de este primer cierre percutáneo de la orejuela izquierda supone la incorporación de un nuevo procedimiento a la actividad cardiovascular del Hospital Memorial Publio Cordón y pone al servicio de los pacientes la experiencia de un equipo especializado, tecnología de vanguardia y un quirófano híbrido preparado para intervenciones de alta complejidad.
“Contar con estos recursos nos permite abordar procedimientos avanzados con precisión y ofrecer nuevas alternativas a pacientes con situaciones clínicas especialmente delicadas. El objetivo no es incorporar tecnología por sí misma, sino utilizarla allí donde puede aportar un beneficio real y mejorar la seguridad del tratamiento”, concluye el Dr. Felipe Hernández.


