Aneurisma de aorta abdominal: diagnóstico y tratamiento especializado

Tabla de contenidos
Evaluación especializada del aneurisma de aorta abdominal
El aneurisma de aorta abdominal es una dilatación de la aorta —la arteria principal del organismo— que puede aumentar progresivamente con el tiempo y elevar el riesgo de rotura si alcanza determinados tamaños.
En la Unidad de Aneurisma de Aorta del Hospital Memorial Publio Cordón se realiza la evaluación especializada de esta enfermedad mediante diagnóstico vascular avanzado para determinar el tamaño del aneurisma, valorar su riesgo de rotura y definir el seguimiento o tratamiento más adecuado en cada paciente.
La aorta nace en el corazón y distribuye la sangre hacia todos los órganos del cuerpo. En su recorrido atraviesa el abdomen; este tramo se denomina aorta abdominal y es el encargado de llevar la sangre hacia los órganos abdominales y hacia las arterias que irrigan las piernas.
Se habla de aneurisma de aorta abdominal cuando esta arteria aumenta de tamaño por encima de lo normal. En condiciones habituales su diámetro ronda los dos centímetros; cuando supera aproximadamente los tres centímetros se considera que existe un aneurisma.
En muchos casos el aneurisma se detecta de forma casual durante una prueba de imagen realizada por otro motivo. El diagnóstico precoz y el seguimiento en una unidad especializada permiten controlar su evolución e identificar el momento adecuado para intervenir con seguridad.

Evolución del aneurisma y cuándo debe valorarlo un especialista
El aneurisma de aorta abdominal suele desarrollarse lentamente y en muchos casos no provoca síntomas durante años.
Con el paso del tiempo, la pared de la arteria puede debilitarse y el diámetro de la aorta aumentar progresivamente. El principal riesgo aparece cuando el aneurisma continúa creciendo, ya que a partir de determinados tamaños aumenta la probabilidad de rotura.
La rotura de un aneurisma de aorta abdominal es una situación médica grave que requiere tratamiento urgente. Por este motivo, la identificación precoz del aneurisma y su seguimiento por especialistas en cirugía vascular permiten controlar su evolución y decidir el momento adecuado para intervenir.
Muchos aneurismas pequeños pueden controlarse durante años mediante revisiones periódicas sin necesidad de tratamiento inmediato.
¿Necesita orientación especializada sobre aneurisma de aorta?
Diagnóstico especializado del aneurisma de aorta abdominal
El estudio del aneurisma de aorta abdominal se basa en técnicas de imagen que permiten analizar con precisión el tamaño y la anatomía de la aorta.
La prueba inicial más utilizada es la ecografía abdominal, un estudio rápido y no invasivo que permite detectar la dilatación de la arteria y estimar su diámetro.
Cuando el aneurisma requiere una evaluación más detallada o se plantea su tratamiento, se realiza una tomografía computarizada con contraste (angio-TAC). Esta prueba proporciona una reconstrucción tridimensional de la aorta y permite estudiar su relación con las arterias renales y viscerales.
El análisis detallado de estas imágenes permite a los especialistas determinar el riesgo de rotura y decidir si el aneurisma debe controlarse periódicamente o tratarse.
Cuándo es necesario tratar un aneurisma de aorta abdominal
No todos los aneurismas requieren tratamiento inmediato.
Cuando el diámetro es pequeño y el riesgo de rotura es bajo, el enfoque habitual consiste en realizar controles periódicos mediante ecografía o TAC para vigilar su evolución.
La intervención suele plantearse cuando el aneurisma alcanza un tamaño en el que el riesgo de rotura aumenta, cuando crece rápidamente o cuando comienza a producir síntomas.
En ese momento el objetivo del tratamiento es aislar el aneurisma del paso de la sangre para evitar que continúe creciendo o que pueda romperse, manteniendo al mismo tiempo la circulación hacia los órganos abdominales y las piernas.
Evaluar el aneurisma y valorar las opciones de tratamiento
Una evaluación en la unidad permite estudiar la anatomía de la aorta y definir el seguimiento o tratamiento más adecuado.
Tratamiento del aneurisma: reparación endovascular y cirugía
El tratamiento del aneurisma de aorta abdominal puede realizarse mediante técnicas endovasculares mínimamente invasivas o mediante cirugía abierta, dependiendo de la anatomía del aneurisma y de las características del paciente.
En muchos pacientes es posible realizar la reparación mediante tratamiento endovascular, una técnica que permite tratar el aneurisma desde el interior de la arteria sin necesidad de abrir el abdomen.
La técnica más utilizada es el EVAR (Endovascular Aneurysm Repair), en la que se introduce una endoprótesis a través de las arterias de la ingle y se despliega dentro de la aorta para aislar el aneurisma del flujo sanguíneo y evitar su crecimiento o rotura.
En aneurismas con anatomía más compleja pueden utilizarse prótesis personalizadas como FEVAR o BEVAR, diseñadas para adaptarse a la anatomía de la aorta y preservar el flujo hacia las arterias renales y viscerales.
Cuando la anatomía del aneurisma no permite un tratamiento endovascular o existen otras circunstancias clínicas que lo aconsejan, puede realizarse cirugía abierta, que consiste en sustituir el segmento dilatado de la aorta por un injerto vascular mediante una intervención abdominal.
La elección de la técnica se realiza tras un estudio detallado de la anatomía aórtica y una valoración individualizada por parte del equipo de cirugía vascular.
Seguimiento especializado de la enfermedad
El seguimiento periódico es fundamental tanto en pacientes con aneurismas pequeños como tras el tratamiento.
Las revisiones mediante ecografía o TAC permiten controlar la evolución de la aorta y confirmar que el aneurisma permanece estable o correctamente excluido de la circulación tras la reparación.
Además del control del aneurisma, el equipo médico evalúa los factores de riesgo cardiovascular asociados, como el tabaquismo, la hipertensión o el colesterol elevado.

