Prueba diagnóstica

Colonoscopia

13 min de lectura
Colonoscopia

La colonoscopia permite observar directamente la mucosa, es decir, la superficie interna del recto y del colon, mediante un tubo flexible provisto de una cámara. Puede utilizarse para investigar síntomas, estudiar una prueba de cribado positiva, vigilar determinadas enfermedades o lesiones previas y realizar tratamientos como la extirpación de algunos pólipos.

.

¿Qué es una colonoscopia y qué permite estudiar?

La colonoscopia es una exploración endoscópica que permite observar directamente el interior del recto y del colon. Se utiliza para estudiar la mucosa intestinal, identificar posibles alteraciones y, cuando está indicado, obtener biopsias o tratar determinadas lesiones.

Para realizarla se utiliza un tubo flexible llamado colonoscopio, que incorpora una cámara en su extremo y se introduce cuidadosamente a través del ano. El objetivo habitual es examinar todo el colon hasta el ciego, donde comienza el intestino grueso. En algunas situaciones también puede observarse el tramo final del intestino delgado.

El colonoscopio dispone de un canal por el que pueden introducirse instrumentos para tomar muestras de tejido, retirar determinados pólipos, controlar algunos sangrados o tratar ciertos estrechamientos.

La colonoscopia permite una valoración directa de la mucosa, pero no detecta todas las lesiones en todas las circunstancias. La calidad de la exploración depende, entre otros factores, de una buena preparación intestinal, de que pueda examinarse el tramo previsto y de una inspección cuidadosa.

Infografía médica científica que explica qué es una colonoscopia y qué información aporta al diagnóstico y tratamiento

Cuándo puede estar indicada una colonoscopia

La colonoscopia puede indicarse cuando es necesario examinar directamente el colon para investigar síntomas, estudiar un hallazgo previo, realizar vigilancia en situaciones de riesgo o tratar determinadas lesiones.

Puede formar parte del estudio de un sangrado digestivo, una anemia ferropénica en determinadas circunstancias, una diarrea persistente, cambios mantenidos del ritmo intestinal, una posible enfermedad inflamatoria intestinal o alteraciones detectadas en otras pruebas.

La indicación no depende de un síntoma aislado. Se valora teniendo en cuenta la edad, los antecedentes, la exploración clínica y los estudios realizados previamente.

Colonoscopia después de una prueba de cribado positiva

En España, la prueba inicial del programa poblacional de cribado del cáncer colorrectal es la detección de sangre oculta en heces.

Un resultado positivo no significa por sí solo que exista cáncer. La colonoscopia permite examinar el colon, identificar la posible causa y, cuando procede, obtener biopsias o retirar determinadas lesiones.

Colonoscopia de vigilancia

Puede recomendarse después de extirpar determinados adenomas o lesiones serradas, tras el tratamiento de un cáncer colorrectal o en algunas personas con enfermedad inflamatoria intestinal de larga evolución.

La periodicidad depende de los hallazgos previos, del resultado anatomopatológico, de si la resección fue completa y de la calidad de la colonoscopia inicial.

Colonoscopia con finalidad terapéutica

Durante la misma exploración pueden retirarse determinados pólipos, tratarse algunos sangrados o realizarse otras intervenciones endoscópicas.

Las lesiones grandes, complejas o de difícil acceso pueden requerir una colonoscopia terapéutica planificada, técnicas avanzadas o valoración por otros equipos.

Analizar un pólipo ayuda a decidir el seguimiento

Cuando se retira un pólipo, el estudio del tejido permite conocer de qué tipo es y valorar si necesita algún control posterior. No todos los pólipos tienen el mismo significado ni requieren la misma vigilancia.

¿Necesita más información sobre la colonoscopia?

El equipo puede ofrecer información adicional sobre la preparación intestinal, la sedación, el procedimiento y las situaciones en las que puede estar indicada.

Solicitar información

Pólipos, biopsias y tratamiento durante la colonoscopia

No todos los pólipos tienen el mismo significado. Algunos adenomas y lesiones serradas pueden evolucionar con el tiempo, mientras que otros presentan un riesgo diferente.

El aspecto observado durante la colonoscopia permite realizar una primera valoración, pero el tipo definitivo de muchas lesiones se conoce después de analizarlas mediante anatomía patológica, es decir, mediante el estudio microscópico del tejido.

El especialista puede retirar una lesión, tomar una biopsia o documentarla para planificar un procedimiento posterior. La decisión depende de su tamaño, forma, localización y de la seguridad de intervenir en ese momento.

Cómo prepararse para una colonoscopia

La preparación intestinal es una parte esencial de la prueba. Su objetivo es eliminar las heces y los residuos que podrían impedir una buena visualización de la mucosa.

La preparación suele combinar cambios temporales en la dieta, una solución evacuante y unas instrucciones específicas sobre líquidos y ayuno.

Dieta y líquidos

La unidad indicará qué alimentos pueden tomarse antes de la exploración. Con frecuencia se utiliza una dieta baja en fibra durante el periodo previo indicado. Durante parte de la preparación pueden permitirse determinados líquidos claros. El equipo debe especificar cuáles son adecuados y hasta qué momento pueden tomarse.

La preparación intestinal y el ayuno no tienen exactamente la misma finalidad: la primera limpia el colon; el segundo forma parte de las medidas de seguridad cuando está prevista sedación.

Solución evacuante

El preparado provoca evacuaciones frecuentes que progresivamente se vuelven líquidas. Durante esas horas conviene permanecer cerca de un baño. Pueden aparecer sensación de plenitud, náuseas, retortijones, cansancio o irritación anal.

Si resulta imposible completar la preparación, aparecen vómitos persistentes o un malestar importante, debe contactarse con la unidad. No debe modificarse la cantidad ni el horario por iniciativa propia.

Preparación fraccionada

En muchos protocolos, el preparado se divide en varias tomas y una parte se administra relativamente cerca del momento de la colonoscopia. Esta estrategia ayuda a conseguir una limpieza más adecuada.

Los horarios exactos deben ser los proporcionados por la unidad y prevalecen sobre cualquier recomendación general.

Medicamentos y antecedentes que deben comunicarse

Antes de la colonoscopia es importante informar sobre:

  • Anticoagulantes y antiagregantes.

  • Insulina y otros tratamientos para la diabetes.

  • Enfermedad renal, cardiaca o respiratoria.

  • Embarazo o posibilidad de embarazo.

  • Alergias.

  • Estreñimiento importante o preparaciones previas insuficientes.

  • Cirugía abdominal u ostomías.

  • Otros tratamientos que puedan influir en el sangrado, la preparación o la sedación.

No deben suspenderse anticoagulantes, antiagregantes, antidiabéticos ni otros medicamentos por iniciativa propia. Una colonoscopia puramente diagnóstica no tiene el mismo perfil de riesgo que una resección compleja, por lo que cualquier ajuste de medicación debe individualizarse.

Sedación en la colonoscopia y necesidad de acompañamiento

La colonoscopia puede realizarse con distintos niveles de sedación y, en algunos casos, sin ella. La unidad explicará la modalidad prevista. La sedación ayuda a reducir la ansiedad y las molestias, aunque no garantiza que todas las personas estén completamente dormidas ni que desaparezcan todas las sensaciones.

Durante la sedación se controlan parámetros como la respiración, el pulso, la presión arterial y la oxigenación.

Cuando se administra sedación, suele ser necesario acudir acompañado y seguir durante el periodo indicado las restricciones relativas a conducir, manejar maquinaria, consumir alcohol o realizar actividades que requieran plena atención.

Compartir esta información

Cómo se realiza una colonoscopia

Antes de comenzar, el equipo comprueba la indicación, la calidad de la preparación, la medicación, las alergias y los antecedentes relevantes. La persona suele colocarse inicialmente sobre el lado izquierdo. El colonoscopio se introduce a través del ano y avanza por el recto y el colon.

Para desplegar las paredes y visualizar la mucosa puede utilizarse dióxido de carbono, aire o agua. Durante el procedimiento puede ser necesario cambiar de posición o aplicar una presión suave sobre el abdomen. El especialista aspira líquidos y residuos, examina cuidadosamente la mucosa y, cuando está indicado, obtiene biopsias o retira lesiones.

En ocasiones no es posible examinar todo el colon debido a una preparación insuficiente, una anatomía difícil, un estrechamiento, intolerancia o razones de seguridad. El informe debe indicar hasta dónde se ha realizado la exploración y cómo completar el estudio si fuera necesario.

Qué se siente durante una colonoscopia y cómo es la recuperación

Durante la exploración pueden notarse presión abdominal, ganas de evacuar, gases, retortijones o dolor de intensidad variable. Las molestias dependen de la anatomía del colon, de la técnica, de la presencia de inflamación y de la sedación utilizada.

La toma de biopsias de la mucosa suele pasar inadvertida, aunque pueden percibirse otras sensaciones relacionadas con el movimiento del colonoscopio y la distensión. Después pueden aparecer gases, sensación de hinchazón, cólicos leves, cansancio o somnolencia. La preparación intestinal también puede producir irritación de la zona anal.

Si se han tomado biopsias o retirado pólipos, puede aparecer una pequeña cantidad de sangre. El equipo explicará qué puede considerarse esperable y qué síntomas requieren valoración.

Cómo interpretar los resultados de una colonoscopia

El resultado no debe entenderse simplemente como positivo o negativo.

Colonoscopia sin hallazgos relevantes

Puede no identificarse ninguna lesión que explique los síntomas o el resultado de una prueba previa. Esto reduce la probabilidad de determinadas enfermedades visibles del colon, pero no excluye alteraciones microscópicas si no se han obtenido biopsias, enfermedades de otras zonas del aparato digestivo ni lesiones que no hayan podido visualizarse.

Inflamación u otras alteraciones de la mucosa

El aspecto puede orientar hacia enfermedades inflamatorias, vasculares, infecciosas u otras causas. Las biopsias pueden ayudar a completar la interpretación, incluso cuando los cambios visuales son discretos.

Pólipos o lesiones extirpadas

El informe endoscópico describe características como número, tamaño y localización. Cuando se envía tejido al laboratorio, el resultado anatomopatológico determina su naturaleza y contribuye a decidir si se necesita vigilancia posterior.

Lesión sospechosa

El especialista puede biopsiarla, retirarla cuando resulta apropiado o documentarla para planificar otras pruebas o tratamientos. El aspecto endoscópico orienta, pero no siempre establece por sí solo el diagnóstico definitivo.

Preparación insuficiente o exploración incompleta

Si la limpieza no permite examinar correctamente la mucosa o no se alcanza el tramo previsto, la capacidad de la prueba para excluir lesiones es menor. Puede ser necesario repetir la colonoscopia o completar la evaluación mediante otra técnica.

Cuándo se conoce el resultado completo de una colonoscopia

El especialista puede explicar los principales hallazgos al terminar la exploración. Cuando se han tomado biopsias o extirpado pólipos, el resultado completo depende del análisis microscópico del tejido y llegará posteriormente.

Una muestra puede ser insuficiente o no representar toda la lesión. Si el resultado no encaja con el aspecto endoscópico o con la sospecha clínica, puede ser necesario revisar la situación o realizar nuevos estudios.

Limitaciones de la colonoscopia

La utilidad del resultado depende de la calidad y de la extensión de la exploración. Una preparación deficiente, una exploración incompleta o determinadas lesiones pequeñas, planas u ocultas pueden dificultar la detección.

La colonoscopia examina principalmente la superficie interna del recto y del colon. No estudia adecuadamente la mayor parte del intestino delgado ni los órganos situados fuera de la pared intestinal. Por ello, una exploración sin hallazgos relevantes no excluye todas las posibles causas de dolor, diarrea, anemia o sangrado.

Riesgos y posibles complicaciones de una colonoscopia

El riesgo depende del estado de salud, de la sedación y de las intervenciones realizadas. Una colonoscopia diagnóstica no tiene el mismo perfil de riesgo que la extirpación de una lesión grande. Las molestias más habituales son gases, distensión, cólicos leves, irritación anal, náuseas o somnolencia.

El sangrado es más probable después de una polipectomía o resección y puede aparecer durante el procedimiento o en los días posteriores. La perforación es una abertura en la pared del colon y puede requerir tratamiento endoscópico, antibióticos, ingreso o cirugía.

La sedación puede producir alteraciones respiratorias o circulatorias y reacciones a los medicamentos. La preparación intestinal también puede producir deshidratación o alteraciones de sales minerales, especialmente en determinadas personas con enfermedad renal, cardiaca o fragilidad.

Cuándo consultar después de una colonoscopia

La unidad debe facilitar instrucciones de contacto. Debe solicitarse valoración ante:

  • Dolor abdominal intenso, progresivo o persistente.

  • Abdomen muy distendido o duro.

  • Fiebre.

  • Sangrado abundante o presencia de coágulos.

  • Mareo intenso, desmayo o debilidad marcada.

  • Vómitos persistentes.

  • Dificultad respiratoria.

  • Empeoramiento general.

Una pequeña cantidad de sangre puede aparecer después de determinadas biopsias o polipectomías. Si aumenta, se repite o se acompaña de otros síntomas, debe consultarse.

Colonoscopia en situaciones especiales

Las personas con diabetes pueden necesitar instrucciones específicas sobre alimentación, glucemia y tratamiento durante la preparación. En personas con enfermedad renal o cardiaca puede ser necesario adaptar el preparado, la hidratación o la medicación.

Durante el embarazo, la indicación, el momento de la prueba y la sedación se individualizan.

El estreñimiento importante, una preparación previa insuficiente, determinadas cirugías abdominales, las ostomías o la enfermedad inflamatoria intestinal también pueden requerir una preparación o una estrategia específica.

Colonografía por TC, cápsula de colon y otras alternativas a la colonoscopia

Cuando la colonoscopia no puede realizarse o queda incompleta, pueden considerarse otras técnicas según la pregunta clínica. La colonografía por tomografía computarizada permite obtener imágenes del colon, pero no permite tomar biopsias ni extirpar pólipos.

La cápsula de colon puede utilizarse en determinadas situaciones seleccionadas y tampoco permite tratar directamente una lesión. Si estas pruebas detectan un hallazgo relevante, puede seguir siendo necesaria posteriormente una colonoscopia.

Especialistas en colonoscopia en Memorial Publio Cordón

En el Hospital Memorial Publio Cordón, la colonoscopia se realiza en la Unidad de Endoscopia Digestiva, integrada en Aparato Digestivo.

El Dr. Javier Aranda Hernández es responsable de la Unidad de Endoscopia Digestiva.

También participan en la actividad endoscópica especialistas como la Dra. Ana Isabel Romero Reina, la Dra. Marta Cruz Aparicio y la Dra. Malena García Arredondo, responsable de Aparato Digestivo.

Cuando se obtienen biopsias o se extirpan lesiones, la anatomía patológica completa el estudio del tejido. Los casos complejos pueden requerir coordinación con cirugía, oncología, radiología u otras unidades especializadas.

Información médica de carácter divulgativo

Esta ficha pretende ayudar a comprender para qué puede solicitarse una colonoscopia, cómo se prepara y realiza, qué puede experimentarse durante y después de la exploración y cómo se integran los hallazgos endoscópicos y el análisis de las biopsias.

El Hospital Memorial Publio Cordón promueve una información médica rigurosa, comprensible y útil, vinculada a la asistencia especializada, la investigación y la divulgación científica y al avance de la medicina.

La indicación de la colonoscopia, la preparación intestinal, la sedación, el manejo de la medicación y la interpretación de los resultados deben adaptarse a la situación clínica de cada persona. Las instrucciones facilitadas por la Unidad de Endoscopia Digestiva tienen prioridad sobre cualquier recomendación general.

Llamar Pedir cita