Cromoendoscopia

Tabla de contenidos
La cromoendoscopia es una técnica complementaria de imagen que se incorpora a una gastroscopia o colonoscopia para mejorar la visualización de determinados cambios de la mucosa digestiva. Puede realizarse aplicando una sustancia sobre la superficie o activando un sistema electrónico que modifica la imagen. Su objetivo es ayudar a localizar, caracterizar o delimitar lesiones y seleccionar las zonas más adecuadas para obtener biopsias.
Qué es la cromoendoscopia y qué información puede aportar
Durante una endoscopia, el especialista examina la mucosa mediante luz blanca de alta definición. En determinadas situaciones puede añadir una técnica de realce para distinguir mejor diferencias de color, relieve, superficie o vascularización.
La cromoendoscopia puede utilizarse sobre una zona concreta o durante la inspección de un segmento más amplio. Su función es complementar la observación endoscópica. Puede ayudar a detectar una alteración poco evidente, estudiar sus características o reconocer mejor sus bordes, pero no confirma por sí sola un diagnóstico microscópico.
Una imagen sospechosa puede requerir biopsia, resección, seguimiento o una valoración especializada.

Tipos de cromoendoscopia
Existen dos grandes modalidades, que utilizan principios diferentes.
Cromoendoscopia con sustancias
Consiste en aplicar una solución sobre la mucosa a través del endoscopio. Algunas sustancias resaltan el relieve de la superficie, mientras que otras producen cambios temporales de color en determinados tejidos.
Entre las utilizadas en situaciones concretas se encuentran el índigo carmín, el ácido acético y el Lugol. Cada una tiene indicaciones y precauciones específicas y no son intercambiables.
Cromoendoscopia virtual o electrónica
No utiliza colorantes. El endoscopio aplica filtros ópticos o procesamiento digital para resaltar diferencias de color, patrones vasculares y características de la superficie.
Entre estas tecnologías se encuentran NBI, BLI, LCI e i-scan. Su disponibilidad depende del equipo utilizado. El especialista puede alternar durante la misma exploración entre la imagen convencional y el realce electrónico.
La cromoendoscopia puede facilitar que el especialista reconozca con mayor precisión la superficie y los límites de una lesión, lo que puede ayudar a seleccionar dónde biopsiarla o cómo planificar su tratamiento.
¿Necesita más información sobre la cromoendoscopia?
El equipo puede ofrecer información adicional sobre cómo se integra esta técnica en una gastroscopia o colonoscopia, qué preparación requiere y qué información puede aportar.
En qué situaciones puede utilizarse la cromoendoscopia
La técnica se utiliza cuando una observación más detallada de la mucosa puede aportar información relevante para el diagnóstico, la vigilancia o la planificación de un tratamiento.
Vigilancia de enfermedad inflamatoria intestinal
En determinadas personas con colitis ulcerosa o enfermedad de Crohn que afecta al colon, la cromoendoscopia puede formar parte de la vigilancia de displasia y cáncer colorrectal. La estrategia depende de la duración y extensión de la enfermedad, de la actividad inflamatoria, de los antecedentes y de otros factores de riesgo.
La inflamación intensa puede dificultar la interpretación y hacer necesario adaptar o repetir la exploración.
Esófago de Barrett
Durante el seguimiento del esófago de Barrett, el ácido acético o la cromoendoscopia virtual pueden ayudar a identificar áreas que necesitan una inspección más detallada.
Estas técnicas se integran en protocolos de vigilancia y no sustituyen de forma general las biopsias cuando están indicadas.
Estudio de lesiones del estómago y del colon
En el estómago, las técnicas de realce pueden ayudar a identificar cambios de la mucosa, dirigir biopsias y delimitar determinadas lesiones superficiales. En el colon pueden facilitar la valoración del patrón superficial, los vasos y los bordes de pólipos u otras lesiones.
También pueden utilizarse para revisar cicatrices de resecciones previas o para planificar determinadas intervenciones endoscópicas.
Detectar, caracterizar y delimitar una lesión
La cromoendoscopia puede utilizarse con objetivos diferentes.
Detectar significa localizar una alteración que no se distinguía claramente con la inspección inicial.
Caracterizar consiste en estudiar su patrón de superficie o vascularización para estimar su posible naturaleza.
Delimitar significa reconocer con mayor precisión dónde comienza y termina la lesión.
Estas funciones ayudan a orientar decisiones clínicas, pero no equivalen a confirmar el diagnóstico mediante el análisis del tejido.
Cómo prepararse para una cromoendoscopia
La preparación depende de la endoscopia principal durante la que se va a utilizar.
Si se realiza durante una colonoscopia, deben seguirse las instrucciones de dieta, solución evacuante, líquidos y ayuno proporcionadas por la Unidad de Endoscopia Digestiva. Una buena limpieza intestinal es especialmente importante porque los restos pueden ocultar lesiones o dificultar la valoración de los patrones de la mucosa.
Si se realiza durante una gastroscopia, deben seguirse las instrucciones específicas sobre alimentos, líquidos y ayuno. La cromoendoscopia por sí sola no suele requerir modificaciones adicionales de la medicación. Sin embargo, el manejo de anticoagulantes, antiagregantes u otros tratamientos puede depender de si se prevén biopsias o una resección.
No deben modificarse tratamientos por iniciativa propia.
Cómo se realiza una cromoendoscopia
El especialista comienza habitualmente examinando la mucosa con luz blanca de alta definición. Cuando se utiliza una sustancia, puede limpiar primero la superficie para retirar moco, espuma o residuos. Después aplica la solución a través de un pequeño catéter introducido por el canal del endoscopio.
Según el producto, puede ser necesario esperar unos instantes, lavar o aspirar el exceso y volver a examinar la zona. En la modalidad virtual, el especialista activa el sistema de procesamiento de imagen mediante los controles del endoscopio. No se añade ninguna sustancia.
El profesional puede alternar varias veces entre la imagen convencional y el realce para comparar los hallazgos. Cuando identifica una zona anormal, puede examinarla con mayor detalle, obtener imágenes, tomar biopsias, extirparla cuando sea apropiado o documentarla para planificar un procedimiento posterior.
Qué puede sentirse durante una cromoendoscopia
La experiencia depende principalmente de la gastroscopia o colonoscopia durante la que se utiliza. Puede incluir ayuno o preparación intestinal, sedación, introducción del endoscopio, distensión con gas o agua, toma de biopsias y recuperación posterior.
La mayoría de las personas no distingue el momento en que se activa el realce virtual o se aplica una sustancia como el índigo carmín. La exploración puede prolongarse algo porque es necesario limpiar y examinar la mucosa con especial atención.
Algunas sustancias utilizadas en el esófago pueden producir irritación, tos, náuseas o una molestia transitoria detrás del esternón. La experiencia depende del producto utilizado y de la zona examinada.
Biopsias y tratamientos durante la cromoendoscopia
La cromoendoscopia puede ayudar a seleccionar las zonas en las que resulta más útil obtener una biopsia. Una biopsia dirigida no garantiza siempre una respuesta definitiva. La muestra puede ser insuficiente, superficial o poco representativa.
En determinados programas de vigilancia pueden combinarse biopsias dirigidas de las lesiones visibles con muestras tomadas de otras zonas siguiendo un protocolo. Una lesión puede extirparse durante la misma sesión cuando está bien caracterizada, el tratamiento estaba previsto y el equipo considera que puede realizarse de forma adecuada.
Las lesiones grandes, cicatrizadas, de difícil acceso o con sospecha de invasión profunda pueden requerir otra exploración, técnicas avanzadas o valoración multidisciplinar.
Qué información aportan los resultados de una cromoendoscopia
El resultado se integra en el informe de la gastroscopia o colonoscopia.
No se identifican zonas sospechosas
Significa que no se han observado alteraciones visibles relevantes con las técnicas utilizadas. Esto reduce la probabilidad de determinadas lesiones detectables, pero no excluye completamente cambios microscópicos, zonas ocultas o lesiones muy sutiles.
Se identifica una zona anormal
El especialista describe su localización, tamaño, forma, superficie, patrón vascular y bordes. El hallazgo puede conducir a una biopsia, una resección, seguimiento o una valoración especializada. Una imagen sospechosa no equivale por sí sola a un diagnóstico confirmado.
La imagen no permite una caracterización suficiente
Puede ocurrir cuando existen restos, sangrado, inflamación intensa, cicatrices, intervenciones previas o una calidad de imagen insuficiente. En estas situaciones pueden ser necesarias biopsias, una nueva exploración o una valoración especializada.
La cromoendoscopia permite seleccionar y valorar con mayor precisión las áreas de interés. Cuando se obtiene una biopsia, el estudio anatomopatológico aporta la confirmación microscópica necesaria para completar el diagnóstico cuando procede.
Limitaciones de la cromoendoscopia
La utilidad de la técnica depende del órgano y la enfermedad estudiados, de la modalidad utilizada, de la calidad de la preparación y del equipo. También influyen la presencia de inflamación o cicatrices, el tiempo dedicado a la inspección y la experiencia del profesional.
No todas las sustancias ni todas las plataformas electrónicas tienen la misma utilidad para todas las situaciones. El realce puede mejorar la visualización en contextos concretos, pero no garantiza detectar todas las lesiones ni sustituye de forma general la anatomía patológica.
Riesgos y posibles efectos de la cromoendoscopia
La mayor parte de los riesgos procede de la gastroscopia o colonoscopia, de la sedación y de las biopsias o tratamientos realizados. Según el procedimiento, pueden incluir sangrado, perforación, aspiración o complicaciones respiratorias o circulatorias relacionadas con la sedación.
Los efectos específicos de las sustancias dependen del producto utilizado y de la zona donde se aplican. Algunas pueden provocar irritación local, tos, náuseas o molestias transitorias. Las reacciones de hipersensibilidad son poco frecuentes, pero deben comunicarse los antecedentes relevantes.
La cromoendoscopia virtual no añade exposición a sustancias, aunque mantiene los riesgos propios de la endoscopia y de las intervenciones realizadas durante ella.
Cuándo consultar después de la exploración
Las recomendaciones posteriores corresponden a la gastroscopia o colonoscopia realizada y a las intervenciones efectuadas. Debe solicitarse valoración ante:
Dolor intenso o progresivo.
Sangrado abundante.
Fiebre.
Dificultad respiratoria.
Vómitos persistentes.
Mareo intenso o desmayo.
Distensión abdominal marcada.
Empeoramiento general.
La Unidad de Endoscopia Digestiva debe proporcionar instrucciones adaptadas al procedimiento realizado.
Cromoendoscopia y otras técnicas de imagen endoscópica
La cromoendoscopia puede utilizarse junto con luz blanca de alta definición, magnificación óptica, biopsias dirigidas, ecoendoscopia y anatomía patológica. Cada una aporta información diferente.
La luz blanca permite la inspección general de la mucosa. La cromoendoscopia ayuda a estudiar con mayor detalle la superficie y los vasos. La ecoendoscopia permite valorar las capas profundas de la pared digestiva y estructuras próximas.
La anatomía patológica estudia las características microscópicas del tejido. La utilización de varias tecnologías no mejora automáticamente el diagnóstico. Su selección depende de la información que necesita obtener el equipo médico.
Especialistas en cromoendoscopia en el Hospital Memorial Publio Cordón
En el Hospital Memorial Publio Cordón, la cromoendoscopia se integra en la Unidad de Endoscopia Digestiva, dentro de la especialidad de Aparato Digestivo. La unidad desarrolla endoscopia diagnóstica y terapéutica y procedimientos avanzados para el estudio y tratamiento de enfermedades digestivas.
El Dr. Javier Aranda Hernández, responsable de la Unidad de Endoscopia Digestiva, incluye expresamente la cromoendoscopia y la endoscopia de calidad entre las técnicas que realiza habitualmente. Su práctica está especialmente orientada a la detección precoz de lesiones, la endoscopia oncológica y el tratamiento endoscópico de lesiones digestivas complejas. ()
Cuando se obtienen biopsias o se extirpan lesiones, el análisis anatomopatológico completa la interpretación del hallazgo endoscópico.
Información médica de carácter divulgativo
Esta ficha pretende ayudar a comprender qué es la cromoendoscopia, cómo se integra en una gastroscopia o colonoscopia, qué tipos existen y qué información puede aportar para localizar, caracterizar o delimitar determinadas lesiones digestivas.
El Hospital Memorial Publio Cordón promueve una información médica rigurosa, comprensible y útil, vinculada a la asistencia especializada, la investigación y la divulgación científica y al avance de la medicina.
La indicación de la cromoendoscopia, la modalidad utilizada, la preparación, las biopsias y la interpretación de los hallazgos deben adaptarse a la situación clínica y a la endoscopia principal. Una imagen endoscópica sospechosa debe integrarse con el resto de la evaluación y, cuando está indicado, con el análisis del tejido.