Prueba diagnóstica

Linfografía con verde de indocianina (ICG)

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Linfografía con verde de indocianina (ICG)

La linfografía con verde de indocianina permite visualizar vasos linfáticos superficiales y estudiar cómo se desplaza la linfa por una zona del cuerpo. Se utiliza principalmente en la valoración especializada del linfedema y puede aportar información útil cuando interesa conocer qué trayectos mantienen drenaje linfático o planificar determinadas intervenciones.

Qué es la linfografía con verde de indocianina y qué permite estudiar

El sistema linfático está formado por una red de vasos y ganglios que participa, entre otras funciones, en la recogida del exceso de líquido de los tejidos. Ese líquido, denominado linfa, circula por los vasos linfáticos antes de reincorporarse a la circulación sanguínea.

Cuando este transporte se altera, la linfa puede acumularse en los tejidos y contribuir a la aparición de un linfedema. La exploración física permite reconocer la hinchazón y valorar los cambios que se han producido en la extremidad, pero no siempre permite saber por dónde continúa circulando la linfa.

La linfografía con verde de indocianina, también llamada linfografía por fluorescencia, añade esa información. Para realizarla se administra bajo la piel una pequeña cantidad de verde de indocianina, un marcador fluorescente que puede seguirse mediante una cámara especial situada sobre la zona estudiada.

A medida que el marcador entra en los vasos linfáticos y se desplaza por ellos, la cámara permite observar determinados trayectos y reconocer áreas en las que su distribución está modificada. De este modo, la prueba combina información sobre la anatomía visible de los vasos con información sobre el transporte linfático en esa región.

Su alcance es fundamentalmente superficial. Los vasos situados a mayor profundidad o cubiertos por un mayor espesor de tejido pueden quedar fuera de la capacidad de detección de la cámara. Por ello, la exploración no representa un mapa completo de todo el sistema linfático, sino una valoración detallada de los vasos accesibles a esta técnica.

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Cuándo puede aportar información útil

La linfografía con verde de indocianina se incorpora a la valoración cuando conocer el drenaje linfático superficial puede ayudar a responder una pregunta clínica concreta.

En personas con linfedema secundario, por ejemplo después de determinadas intervenciones o tratamientos oncológicos, las imágenes pueden mostrar qué trayectos mantienen transporte de linfa y en qué zonas aparecen alteraciones de su distribución. También puede utilizarse en algunos casos de linfedema primario, relacionado con alteraciones del desarrollo o del funcionamiento del sistema linfático.

No todas las personas con linfedema necesitan esta exploración. La valoración comienza por los síntomas, los antecedentes y la exploración clínica. La linfografía se añade cuando sus imágenes pueden completar esa información, ayudar a caracterizar mejor el drenaje o aportar datos relevantes para decidir los siguientes pasos.

Una de sus aplicaciones más características aparece cuando se están valorando determinadas técnicas de microcirugía linfática. Algunas intervenciones necesitan localizar vasos que todavía conservan capacidad de transportar linfa. Poder identificar su recorrido antes de la operación puede ayudar al cirujano a planificar las zonas en las que podría trabajar.

La realización de la prueba no implica, sin embargo, que una persona necesite cirugía. La decisión depende del tipo y la evolución del linfedema, del estado de los tejidos, de los síntomas, de los tratamientos realizados y del conjunto de la evaluación especializada.

La prueba estudia el drenaje, no solo la hinchazón

Observar cómo avanza el marcador permite reconocer trayectos superficiales que mantienen transporte linfático y zonas donde su distribución cambia. Esta información complementa lo que se aprecia durante la exploración física.

Infografía médica que describe la técnica de linfografía con indocianina para diagnóstico de linfedema

Cómo prepararse y cómo se desarrolla la prueba

La preparación depende del objetivo de la exploración y de si la linfografía se realiza de forma independiente o asociada a otro procedimiento. La unidad facilitará las indicaciones concretas sobre alimentación, bebida, medicación y prendas de compresión, ya que estas pautas pueden variar según el protocolo.

Antes del estudio es importante comunicar cualquier reacción previa al verde de indocianina o a alguno de sus componentes, así como las alergias y las enfermedades tiroideas que puedan ser relevantes. También deben comentarse el embarazo o su posibilidad, la lactancia, la medicación habitual y los tratamientos que se utilizan para el linfedema.

Si se lleva una manga, una media u otra prenda de compresión, el equipo indicará cuándo conviene retirarla y cuándo puede volver a utilizarse. No deben suspenderse medicamentos ni modificarse los tratamientos por iniciativa propia.

También conviene avisar si está prevista una prueba del tiroides que utilice yodo radiactivo, ya que determinados preparados de verde de indocianina pueden interferir temporalmente con este tipo concreto de estudio.

Al comenzar la exploración, el equipo revisa la zona que se desea estudiar y elige los puntos donde se administrará el marcador. Después de limpiar la piel se realizan una o varias pequeñas inyecciones superficiales. Cuando se examinan brazos o piernas, pueden situarse en la mano, el pie u otros puntos elegidos en función del recorrido linfático que interesa observar.

Las inyecciones pueden producir un pinchazo, escozor o una molestia breve. A continuación se coloca la cámara sobre la región examinada y comienza la observación. La cámara permanece fuera del cuerpo y detecta la fluorescencia del marcador a medida que este entra en los vasos linfáticos y avanza por ellos.

Según el objetivo del estudio, pueden registrarse fotografías o secuencias de vídeo. Cuando las imágenes van a utilizarse para planificar una intervención, algunos trayectos pueden señalarse sobre la piel para facilitar su localización posterior.

En determinados momentos el equipo puede pedir pequeños movimientos o realizar maniobras dirigidas para observar cómo cambia el desplazamiento del marcador. Una vez administrado el verde de indocianina, no es necesario realizar una nueva punción cada vez que se obtiene una imagen: la misma zona puede observarse de nuevo a medida que transcurre el tiempo.

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Las imágenes pueden obtenerse en distintos momentos

El marcador necesita tiempo para desplazarse por los vasos linfáticos. Por eso la exploración puede alternar periodos de observación y espera que permiten comprobar cómo progresa y cómo cambia su distribución.

Duración, recuperación y cuidados posteriores

No existe una duración única para todas las exploraciones. El tiempo depende de la extensión de la zona estudiada, de la velocidad con la que avanza el marcador y de si es necesario obtener nuevas imágenes después de un periodo de espera.

Cuando la linfografía se realiza como una prueba ambulatoria independiente, habitualmente no requiere un periodo específico de recuperación. Si forma parte de una intervención u otro procedimiento, las indicaciones posteriores dependerán también de ese contexto.

En los puntos de inyección puede permanecer una pequeña coloración verdosa que desaparece progresivamente. Las recomendaciones posteriores dependen del preparado utilizado. Determinadas formulaciones requieren proteger temporalmente esas zonas del sol directo y de la radiación ultravioleta, por lo que deben seguirse las indicaciones concretas proporcionadas por el equipo.

Qué muestran las imágenes y cómo se interpretan

El especialista no interpreta una fotografía aislada. Observa cómo comienza a desplazarse el marcador, qué trayectos pueden seguirse y cómo cambia su distribución a medida que transcurre el tiempo.

En algunas zonas se identifican líneas relativamente definidas que corresponden a vasos por los que el marcador mantiene un recorrido visible. Estos trayectos muestran que existe transporte linfático superficial en esa región en las condiciones en las que se realiza el estudio.

En otras áreas, la imagen puede adquirir un aspecto diferente. El marcador puede distribuirse a través de una red más extensa de pequeños vasos de la piel en lugar de seguir únicamente trayectos lineales bien definidos. Este patrón se denomina reflujo dérmico y puede aparecer cuando el drenaje linfático está alterado.

El significado de estas imágenes no depende únicamente de su aspecto. También se tienen en cuenta la localización del linfedema, las características de los tejidos, la evolución de los síntomas, los tratamientos previos y la pregunta clínica que motivó la exploración. Por eso, un determinado patrón no equivale automáticamente a un grado concreto de enfermedad ni establece por sí solo qué tratamiento necesita la persona.

Tampoco siempre es posible seguir todos los vasos presentes en la zona. Una señal débil o la ausencia de un trayecto visible puede relacionarse con una alteración del transporte, pero también con la profundidad del vaso, el espesor de los tejidos, el lugar donde se administró el marcador o las condiciones en las que se ha realizado la exploración.

No visualizar un vaso, por tanto, no demuestra que no exista. Si las imágenes no permiten responder suficientemente a la pregunta clínica, el equipo puede revisar el estudio, obtener nuevas observaciones o recurrir a otra técnica que aporte información diferente sobre el sistema linfático.

Cuando la exploración forma parte de la planificación de una intervención, los trayectos identificados pueden ayudar a seleccionar las zonas que necesitan una valoración más precisa. La imagen, sin embargo, no establece por sí sola la indicación quirúrgica ni permite predecir individualmente el resultado de una operación.

El verde de indocianina actúa únicamente como marcador. Su administración permite obtener información sobre el sistema linfático, pero no repara los vasos ni constituye por sí misma un tratamiento del linfedema.

Limitaciones de la linfografía con verde de indocianina

La principal limitación de esta técnica es la profundidad a la que puede obtener imágenes. La cámara estudia fundamentalmente vasos próximos a la superficie, mientras que las estructuras más profundas pueden quedar fuera de su alcance.

El resultado también depende de la forma en que se realiza la exploración. Influyen el lugar y la profundidad de las inyecciones, el tiempo transcurrido desde la administración del marcador, las maniobras realizadas y las características del equipo.

Además, los protocolos y las clasificaciones utilizadas para describir las imágenes no están completamente uniformados. Por ello, dos estudios realizados mediante procedimientos diferentes no siempre pueden compararse de forma directa.

Una exploración sin alteraciones visibles tampoco excluye todas las enfermedades del sistema linfático, del mismo modo que un patrón anormal no explica necesariamente todos los componentes de una hinchazón. El valor de la prueba está en añadir información a la valoración clínica, no en sustituirla.

Riesgos y situaciones especiales

Las molestias más habituales están relacionadas con las pequeñas inyecciones y pueden consistir en pinchazo, escozor o sensibilidad local.

Como ocurre con cualquier medicamento, el verde de indocianina puede producir reacciones de hipersensibilidad. Las reacciones graves son poco frecuentes, pero justifican que el marcador se administre bajo vigilancia médica y en un entorno preparado para atenderlas.

Una reacción previa al verde de indocianina o a alguno de sus componentes puede impedir su utilización. Algunos preparados contienen yoduros y requieren además precauciones específicas en determinadas enfermedades tiroideas. El equipo revisará estos antecedentes antes de administrar el marcador.

El embarazo, su posibilidad y la lactancia deben comunicarse antes de la exploración. Durante el embarazo, la utilización del marcador requiere valorar individualmente la necesidad de la prueba y las alternativas disponibles. Durante la lactancia deben seguirse las recomendaciones correspondientes al preparado concreto utilizado.

Después de la prueba, una pequeña coloración verdosa en el lugar de las inyecciones puede persistir durante un tiempo sin que esto indique por sí solo una complicación.

Debe solicitarse atención inmediata si aparecen dificultad para respirar, hinchazón de labios, lengua o cara, mareo intenso o sensación de desmayo. También conviene contactar con el centro si aumenta progresivamente el dolor en los puntos de inyección o aparecen enrojecimiento que se extiende, calor importante o fiebre.

Linfografía con ICG y otras pruebas del sistema linfático

No existe una única exploración capaz de responder a todas las preguntas sobre el sistema linfático. La elección depende de la información que necesita obtener el equipo médico.

La linfografía con verde de indocianina resulta especialmente útil para observar vasos próximos a la superficie y localizar trayectos concretos. La , en cambio, pertenece a medicina nuclear y permite estudiar cómo se transporta un radiofármaco por el sistema linfático y cómo progresa hacia determinados ganglios.

La linfografía por resonancia magnética puede aportar información sobre tejidos y estructuras situadas a mayor profundidad. La ecografía, incluida la ecografía Doppler, puede ser útil cuando se necesita estudiar los tejidos o valorar si una alteración venosa contribuye a la hinchazón.

Estas técnicas no son equivalentes ni compiten necesariamente entre sí. Cada una responde a preguntas diferentes y pueden utilizarse de forma complementaria dentro del mismo proceso diagnóstico.

Profesionales que intervienen

En el Hospital Memorial Publio Cordón, la atención especializada del linfedema se integra en la Unidad de Reconstrucción Mamaria Avanzada y Linfedema, dentro de Cirugía Plástica y Reparadora.

La unidad está dirigida por el Dr. Jaume Masià Ayala y forman parte de su equipo el Dr. José María Lasso y la Dra. Gemma Pons.

El equipo especializado valora si el estudio del drenaje linfático superficial puede aportar información relevante y cómo debe integrarse con la exploración, los síntomas y el objetivo concreto de la evaluación.

La linfografía forma así parte de un proceso diagnóstico y terapéutico más amplio. Las imágenes pueden contribuir a comprender mejor el funcionamiento del drenaje o a planificar determinados procedimientos, pero las decisiones clínicas se adoptan teniendo en cuenta el conjunto de la situación de cada persona.

Información médica de carácter divulgativo

Esta ficha pretende ayudar a comprender qué es la linfografía con verde de indocianina, qué necesita estudiar el equipo médico, cómo se desarrolla la exploración y qué significado pueden tener las imágenes obtenidas.

En Hospital Memorial Publio Cordón promovemos una información médica rigurosa, comprensible y útil, vinculada a la investigación y divulgación científica.

La indicación de la prueba, el preparado utilizado, la preparación, las precauciones, los cuidados posteriores y la interpretación de los resultados deben adaptarse a la situación clínica de cada persona y al protocolo asistencial correspondiente.

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