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Implante de marcapasos

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Implante de marcapasos

El marcapasos es un dispositivo que ayuda a mantener un ritmo cardíaco adecuado cuando el corazón late demasiado despacio o la señal eléctrica no se transmite correctamente. Su implantación se valora según el tipo de alteración, los síntomas y la posibilidad de que exista una causa reversible.

En qué consiste un marcapasos y cómo actúa

El corazón dispone de un sistema eléctrico propio que inicia y coordina cada latido. La señal suele originarse en el nodo sinusal, situado en la aurícula derecha, y se transmite posteriormente hacia los ventrículos para que las distintas cavidades se contraigan de forma ordenada.

Cuando esa señal se genera con demasiada lentitud, aparecen pausas o la conducción hacia los ventrículos se interrumpe, el ritmo puede resultar insuficiente para mantener una circulación adecuada. Esto puede provocar cansancio, mareos, falta de aire, desmayos o una menor tolerancia al esfuerzo, aunque algunas alteraciones se detectan antes de producir síntomas.

Un marcapasos convencional está formado por un generador, que contiene la batería y los componentes electrónicos, y uno o más electrodos, unos cables finos que llegan al corazón a través de una vena. El sistema detecta la actividad eléctrica propia y emite impulsos únicamente cuando la frecuencia o la conducción lo requieren.

Más información sobre el implante de marcapasos

El equipo de Electrofisiología y Arritmias puede ofrecer información adicional sobre el procedimiento, los distintos tipos de marcapasos y el seguimiento necesario después del implante.

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Cuándo puede estar indicado un marcapasos

El implante puede plantearse cuando existe una alteración relevante del ritmo o de la conducción eléctrica y se considera que la estimulación puede prevenir síntomas o complicaciones.

Una de las situaciones más frecuentes es la bradicardia sintomática, en la que el corazón late demasiado despacio y aparecen cansancio, mareos, desmayos o dificultad para realizar esfuerzos. También puede estar indicado cuando el nodo sinusal funciona de forma inadecuada o produce pausas prolongadas.

Otra indicación importante es el bloqueo auriculoventricular, en el que la señal eléctrica no pasa correctamente desde las aurículas hacia los ventrículos. La necesidad de implantar un marcapasos depende del tipo y grado del bloqueo, de su persistencia y de la repercusión clínica.

Antes de tomar la decisión, el equipo estudia si la alteración puede deberse a medicamentos, trastornos metabólicos, problemas endocrinos u otras causas potencialmente reversibles. En determinados bloqueos avanzados, el dispositivo puede recomendarse incluso en ausencia de síntomas claros por el riesgo asociado a la alteración de la conducción.

El marcapasos interviene solo cuando el corazón lo necesita

El dispositivo vigila continuamente el ritmo cardíaco. En muchas personas permanece a la espera y solo emite un impulso cuando detecta que la frecuencia desciende por debajo del límite programado o que la señal eléctrica no llega correctamente a las cavidades que deben contraerse.

Cómo se decide qué tipo de marcapasos necesita cada persona

La elección del dispositivo depende de qué parte del sistema eléctrico está alterada, cuál es el ritmo propio del corazón y qué cavidades necesitan estimulación. No todos los marcapasos realizan exactamente la misma función.

Los dispositivos unicamerales estimulan una sola cavidad, habitualmente el ventrículo derecho. Los bicamerales pueden actuar sobre aurícula y ventrículo derechos y permiten mantener, en pacientes seleccionados, una coordinación más parecida al funcionamiento natural del corazón.

Algunas personas con insuficiencia cardíaca y alteraciones específicas de la activación ventricular pueden necesitar terapia de resincronización cardíaca, que estimula ambos ventrículos para mejorar su coordinación. Se trata de una indicación diferente a la de un marcapasos convencional.

Existen también marcapasos sin cables, que se introducen mediante un catéter y se fijan directamente dentro del corazón, sin una bolsa subcutánea ni los electrodos venosos convencionales. En otros casos pueden emplearse técnicas de estimulación del sistema de conducción, destinadas a utilizar de forma más fisiológica las propias vías eléctricas cardíacas.

La elección se basa en la alteración eléctrica, la anatomía, las enfermedades asociadas y la estrategia de estimulación más adecuada para cada situación.

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Estudio y preparación antes del implante

La valoración previa integra los síntomas con los registros eléctricos que han permitido identificar la alteración. El electrocardiograma, el Holter u otros sistemas de monitorización pueden mostrar cuándo se producen las pausas, la bradicardia o los trastornos de conducción y ayudar a relacionarlos con los síntomas.

También pueden solicitarse análisis de sangre y otras pruebas según el contexto clínico. El equipo revisa especialmente si existen causas reversibles y valora las enfermedades cardiovasculares o generales que puedan influir en el procedimiento.

Antes del implante se comprueba que no exista una infección activa y se aplican medidas preventivas para reducir el riesgo de infección del sistema. También deben comunicarse alergias, alteraciones de la coagulación, procedimientos previos en el tórax, dificultades conocidas de acceso venoso y la existencia de otros dispositivos implantados.

La medicación habitual se revisa de forma individualizada. Los anticoagulantes, antiagregantes y otros tratamientos no deben suspenderse por iniciativa propia, ya que su manejo depende del riesgo de sangrado y de la razón por la que están indicados.

El tipo de marcapasos se adapta al problema eléctrico del corazón

Un dispositivo unicameral, uno bicameral, un marcapasos sin cables o un sistema de resincronización no son opciones intercambiables. Cada tecnología responde a alteraciones diferentes del ritmo o de la conducción y se selecciona según la función que necesita recuperar o apoyar el corazón.

Cómo se realiza el implante de un marcapasos

El procedimiento se realiza en una sala preparada para intervenciones cardiológicas con monitorización continua del ritmo y apoyo de imagen mediante rayos X.

Habitualmente se utiliza anestesia local en la zona del implante y, cuando resulta necesario, sedación para aumentar el confort. El nivel de sedación se adapta al tipo de procedimiento y a la situación clínica.

A través de una vena próxima a la clavícula se introducen uno o varios electrodos que se avanzan hasta las cavidades cardíacas correspondientes bajo control radiológico. Una vez colocados, el equipo comprueba que detectan correctamente la actividad eléctrica y que consiguen estimular el corazón con parámetros adecuados.

Después se crea un pequeño espacio bajo la piel de la parte superior del tórax para alojar el generador. Los electrodos se conectan al dispositivo, se realizan los ajustes iniciales y se comprueba nuevamente el funcionamiento antes de cerrar la herida.

Implante de un marcapasos sin cables

Los marcapasos sin cables utilizan una técnica diferente. El dispositivo se introduce mediante un catéter, habitualmente desde una vena de la ingle, y se fija directamente en el interior del corazón.

Al no necesitar una bolsa bajo la piel del tórax ni electrodos venosos convencionales, evitan algunos elementos del sistema tradicional. Su indicación, sin embargo, depende de las necesidades de estimulación y de las características de cada persona.

Recuperación después del implante

Durante las primeras horas se controla el ritmo cardíaco, el funcionamiento del dispositivo y la zona de la intervención. Puede aparecer sensibilidad, tirantez o un hematoma alrededor de la herida, especialmente en personas que reciben tratamientos anticoagulantes o antiagregantes.

El tiempo de observación depende del tipo de marcapasos, de la evolución inmediata y de las enfermedades asociadas. Algunas personas pueden recibir el alta después de un periodo breve y otras necesitan permanecer ingresadas para completar la vigilancia.

Durante los primeros días se siguen las indicaciones para cuidar la herida y el apósito. Conviene evitar golpes, tirones, cargas importantes y determinados movimientos extremos del brazo del lado del implante durante el periodo indicado.

No suele ser necesario mantener el brazo inmóvil. La movilidad se recupera progresivamente, ya que una restricción excesiva puede favorecer dolor y rigidez del hombro.

La vuelta al trabajo, la conducción y el ejercicio depende del motivo por el que se implantó el dispositivo, de la evolución de la herida, de la existencia previa de síncopes y del tipo de actividad habitual.

Riesgos y posibles complicaciones según el tipo de implante y la situación clínica

El implante de marcapasos es un procedimiento cardiológico y puede asociarse a complicaciones. El tipo y la probabilidad de que aparezcan dependen de las características de la persona, del tratamiento antitrombótico, del acceso venoso, del número de electrodos y del tipo de dispositivo implantado.

Entre los posibles problemas relacionados con la herida y el acceso venoso se encuentran el sangrado, el hematoma o la infección. Un electrodo puede desplazarse después de su colocación y, en determinados accesos venosos, puede aparecer un neumotórax, es decir, entrada de aire alrededor del pulmón.

También pueden producirse lesiones vasculares, perforación de la pared cardíaca, acumulación de líquido alrededor del corazón o alteraciones en el funcionamiento del sistema. La repercusión de estas complicaciones es variable: algunas requieren únicamente vigilancia o ajustes, mientras que otras pueden necesitar tratamiento específico o una nueva intervención.

Las infecciones que afectan al generador o a los electrodos necesitan una valoración especialmente cuidadosa y, en determinados casos, pueden requerir la retirada del sistema.

La magnitud del riesgo no puede expresarse mediante una única estimación aplicable a todas las personas. El implante de un dispositivo sencillo y una intervención que requiere varios electrodos o una estrategia de estimulación más compleja representan situaciones diferentes.

Revisiones y seguimiento del marcapasos

El seguimiento forma parte del tratamiento durante toda la vida útil del dispositivo. Las revisiones permiten comprobar el funcionamiento del generador y de los electrodos, ajustar la programación y conocer cuánto tiempo y en qué situaciones está estimulando el corazón.

El marcapasos almacena información sobre el ritmo cardíaco que puede aportar datos relevantes para el seguimiento. Los parámetros se adaptan según la evolución clínica, la actividad de la persona y las necesidades de estimulación.

Muchos dispositivos actuales permiten realizar monitorización remota, enviando información técnica al equipo sanitario desde el domicilio. Esta herramienta facilita un seguimiento más continuado y puede ayudar a detectar determinadas alteraciones entre las revisiones presenciales.

La monitorización remota no sustituye por completo las consultas ni funciona como un sistema de atención urgente. La aparición de síntomas importantes requiere valoración médica aunque no se haya recibido ninguna alerta del dispositivo.

Batería y recambio del generador

La duración de la batería depende del modelo, de la programación, del número de electrodos y de la cantidad de estimulación que necesita cada persona. Las revisiones periódicas permiten estimar con antelación cuándo se aproxima el final de su vida útil.

Cuando llega ese momento no se sustituye una pila independiente, sino el generador completo. El nuevo dispositivo se conecta habitualmente a los electrodos ya existentes si estos continúan funcionando correctamente.

El recambio suele utilizar la misma zona donde se encuentra el generador y, cuando los electrodos pueden conservarse, constituye un procedimiento diferente y habitualmente menos complejo que el primer implante.

Marcapasos, aparatos electrónicos y resonancia magnética

La mayoría de los electrodomésticos y dispositivos electrónicos de uso habitual pueden utilizarse con normalidad después de un implante.

Los teléfonos móviles suelen ser compatibles con el marcapasos, aunque se recomienda evitar colocarlos directamente sobre el generador. También conviene mantener alejados de la zona del implante determinados objetos con imanes de gran potencia.

Los controles de seguridad pueden detectar el dispositivo. Llevar la tarjeta identificativa del marcapasos permite informar del sistema implantado cuando sea necesario.

La resonancia magnética merece una valoración específica. Muchos sistemas actuales permiten realizarla bajo determinadas condiciones, pero es necesario conocer el modelo del generador y de los electrodos y seguir un protocolo de programación y vigilancia.

Por este motivo, la presencia de un marcapasos no debe llevar a descartar automáticamente una resonancia ni a programarla sin comprobar previamente las características del sistema implantado.

Situaciones que requieren una valoración específica

Tratamiento anticoagulante o antiagregante

Estos medicamentos pueden aumentar el riesgo de hematoma o sangrado en la zona del implante. Su manejo se adapta a la indicación clínica y al riesgo individual, evitando suspensiones no planificadas.

Infección activa

La presencia de una infección puede modificar el momento del implante, ya que una infección del dispositivo constituye una complicación relevante y puede requerir posteriormente la retirada del sistema.

Accesos venosos complejos o procedimientos previos

Intervenciones anteriores, catéteres, dispositivos o alteraciones de las venas pueden modificar la vía de acceso y la técnica de implantación.

Insuficiencia cardíaca

Algunas personas con insuficiencia cardíaca necesitan una estrategia de estimulación específica, como la resincronización cardíaca o determinadas formas de estimulación fisiológica, en lugar de un marcapasos convencional.

Necesidad futura de resonancia magnética

Cuando se prevé que una persona pueda necesitar estudios mediante resonancia durante su vida, la compatibilidad del sistema puede formar parte de la planificación del dispositivo.

Señales que requieren valoración médica

Después del implante conviene contactar con el equipo ante aumento del dolor, enrojecimiento, calor, secreción o cambios progresivos en la piel sobre el generador. La fiebre sin una causa clara también requiere valoración.

Debe consultarse igualmente si reaparecen mareos, desmayos o síntomas similares a los que existían antes del implante, o si aparecen palpitaciones persistentes, hipo repetido o contracciones musculares próximas al dispositivo.

La pérdida de conocimiento, una dificultad respiratoria intensa, el dolor torácico persistente, un sangrado importante, el crecimiento rápido de un hematoma o un deterioro repentino del estado general requieren atención médica urgente.

Especialistas que intervienen

El recorrido asistencial comienza identificando con precisión qué alteración del ritmo o de la conducción eléctrica existe y si puede beneficiarse de estimulación cardíaca permanente.

En el Hospital Memorial Publio Cordón, la Unidad de Electrofisiología y Arritmias constituye la unidad más específica para la valoración y el implante de marcapasos. Atiende bradicardias y trastornos de conducción y dispone de experiencia en marcapasos, desfibriladores automáticos implantables y dispositivos de resincronización cardíaca, además de seguimiento mediante revisiones presenciales y monitorización remota.

La unidad está integrada en Cardiología, cuya organización permite coordinar la valoración clínica, el diagnóstico eléctrico y la selección de dispositivos dentro de un mismo recorrido cardiovascular. La especialidad dispone también de Cardiología Clínica, Hemodinámica e Imagen Cardíaca Avanzada para situaciones en las que resulta necesaria una valoración complementaria.

Cuando existen insuficiencia cardíaca, cardiopatías estructurales u otras enfermedades cardiovasculares, estas unidades pueden colaborar en la elección de la estrategia de estimulación y en el seguimiento posterior.

Enfermería especializada participa en la preparación, los cuidados de la herida, la educación sobre el dispositivo y la monitorización posterior. Cuando el procedimiento o la situación clínica lo requieren pueden participar además Anestesiología y otras áreas de soporte.

No todas las personas necesitan la intervención de todas estas unidades. El recorrido se adapta al tipo de alteración eléctrica, al dispositivo seleccionado, a las enfermedades asociadas y a las necesidades de seguimiento a largo plazo.

Preguntas frecuentes

¿El marcapasos funciona continuamente?

Respuesta: No siempre. Muchos marcapasos vigilan de forma continua el ritmo cardíaco y solo emiten impulsos cuando detectan que la frecuencia desciende por debajo del límite programado o que la conducción eléctrica no se produce correctamente. Otras personas necesitan estimulación durante una proporción mayor de sus latidos, según la alteración cardíaca y la programación del dispositivo.

¿El implante de marcapasos causa dolor?

Respuesta: Habitualmente se utiliza anestesia local, por lo que durante el procedimiento pueden percibirse presión, tirones o sensación de manipulación más que dolor. Después del implante es frecuente notar sensibilidad, tirantez o molestias alrededor de la herida durante los primeros días.

¿Cuánto tiempo hay que permanecer ingresado después del implante?

Respuesta: El tiempo de observación depende del tipo de dispositivo, de la evolución inmediata y de las enfermedades asociadas. Algunas personas pueden recibir el alta después de un periodo breve, mientras que otras necesitan permanecer ingresadas para completar la vigilancia.

¿Puede moverse el brazo del lado del marcapasos?

Respuesta: Generalmente no es necesario mantener el brazo inmóvil. Durante el periodo indicado por el equipo conviene evitar cargas importantes, tirones y movimientos bruscos o extremos, mientras se recupera progresivamente una movilidad cómoda del hombro.

¿Puede utilizarse un teléfono móvil con un marcapasos?

Respuesta: Los teléfonos móviles pueden utilizarse habitualmente con normalidad. Se recomienda evitar colocarlos directamente sobre la zona del generador y mantener alejados de ella los accesorios o dispositivos que incorporen imanes potentes.

¿Los controles de seguridad pueden afectar al marcapasos?

Respuesta: Los sistemas de seguridad pueden detectar la presencia del dispositivo. El paso habitual por un arco no suele plantear problemas, pero es recomendable llevar la tarjeta identificativa del marcapasos e informar de su presencia cuando sea necesario. Los detectores manuales no deben mantenerse apoyados sobre el generador durante un tiempo prolongado.

¿Qué ocurre cuando se agota la batería del marcapasos?

Respuesta: La batería forma parte del generador y no se sustituye de manera independiente. Las revisiones permiten anticipar cuándo se aproxima el final de su vida útil y, llegado ese momento, se reemplaza el generador completo. Los electrodos pueden mantenerse si continúan funcionando correctamente y no existe otra razón para revisarlos o retirarlos.

¿La monitorización remota sustituye las revisiones presenciales?

Respuesta: No por completo. La monitorización remota permite transmitir información técnica del marcapasos y puede ayudar a detectar determinadas alteraciones entre revisiones, pero sigue siendo necesario mantener los controles indicados por el equipo. Tampoco funciona como un servicio de urgencias ante la aparición de síntomas importantes.

Información médica de carácter divulgativo

Esta ficha pretende ayudar a comprender qué es un marcapasos, en qué situaciones puede estar indicado, cómo se selecciona el tipo de dispositivo, cómo se realiza el implante y qué revisiones requiere posteriormente. También explica el recambio del generador, la monitorización remota y las principales precauciones relacionadas con el dispositivo.

En el Hospital Memorial Publio Cordón consideramos importante que la información médica sea rigurosa, comprensible y útil para orientar a cada persona durante su recorrido asistencial. Nuestros especialistas dedican parte de su trabajo a explicar las enfermedades, las pruebas y las opciones de tratamiento de forma divulgativa, ayudando a que pacientes y familias puedan comprender mejor cada etapa y participar con mayor seguridad en las decisiones sobre su salud. Esta vocación de conocimiento y divulgación forma parte también de nuestro compromiso con la investigación y el avance de la medicina.

La información recogida en esta ficha describe los principios generales del implante de marcapasos. La indicación y el tipo de dispositivo deben individualizarse según la alteración del ritmo o de la conducción, los síntomas, las posibles causas reversibles, las enfermedades asociadas y las necesidades de estimulación y seguimiento de cada persona.

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